En Magallanes agricultoras se atreven con más sandías, melones y choclos

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En Magallanes agricultoras se atreven con más sandías, melones y choclos

Por segundo año consecutivo
En Magallanes agricultoras se atreven con más sandías, melones y choclos
foto-lectura-1-1Inéditas producciones rompen imposibles y abren una primavera de sabores nuevos, sanos y frescos, en una zona que debe importar cada año más del 80% de las frutas y verduras que foto-lectura-2-1consume.

 

 

Magallanes está llena de excepciones. Es el único lugar del país en que el sol sale por el mar y se acuesta en los cerros, tiene las noches más largas en invierno y las más cortas en verano, un paso obligado de tránsito terrestre por Argentina y una monotonía de vientos que supera los 1oo kilómetros por hora, entre otras curiosidades.
Por segundo año consecutivo suma una pequeña producción hortofrutícola de sandías, melones, y choclos, a cargo de mujeres innovadores, empecinadas en romper las reglas del clima y la geografía extrema.
“¿Choclo en Punta Arenas? Imposible”, le dijeron el año pasado a Estrella Pérez Colivoro. Y es que el cultivo requiere al menos cuatros meses de sol, temperaturas que no bajen de los 10 grados Celsius, suelos con pH neutro y harta agua para el riego… todas condiciones difíciles de conseguir en el extremo sur de Chile.
Su esfuerzo dio frutos y sus choclos cazueleros dieron la vuelta al mundo la temporada agrícola pasada. Incluso en la página de la FAO salió publicada su historia como un ejemplo a imitar.
En esta nueva temporada, Estrella quiere seguir innovando, esta vez con choclos dulces y siguió al pie de la letra las recomendaciones de los profesionales del Programa de Desarrollo Local de INDAP en Punta Arenas.
Adelantar la siembra a septiembre, dejar una distancia de 30 a 40 cms. cada planta y de 70 cms. cada línea, ganarle a la escarcha con mallas antiheladas y destinar un invernadero especial para crear los plantines fueron algunos de los aprendizajes que puso en práctica.
“Con mi marido estamos convencido que vamos a salir adelante y vamos a tener una buena producción de choclos, aunque este año nos interesa probar cómo resultan los choclos dulces”, aseguró Colivoro.
Ya preparan los planos para construir un invernadero de 30 metros de largo por seis de ancho.

Sandías y melones
Al otro lado del Estrecho de Magallanes, en Tierra del Fuego, la agricultora, Margot Ruíz, se atrevió con sandías y melones. La sorpresa fue total. Generaciones completas crecieron sin probar nunca una sandía, menos un melón cosechado en suelo de Magallanes.
Fueron cuatro sandías y seis melones que estuvieron presentes en la ExpoMundoRural, con tan buena fama que la última sandía se remató a 10 mil pesos.
“En esta temporada le estoy poniendo más empeño, mis plantitas ya tienen más de 20 centímetros. Lo difícil es polinizarlas, pero creo que voy a tener una mayor producción, en el mes de abril les cuento la noticia”, dice Margot Ruiz.
Para el director regional de INDAP, Víctor Vargas existe una alta dependencia de las importaciones y una potencial demanda del mercado que cobra urgencia en la zona austral, donde se concentran altos índices de obesidad, principalmente infantil, y enfermedades cardiovasculares.
“Si bien, aún existe una fuerte importación hortofrutícola y estamos lejos de satisfacer la demanda local, también es cierto que hoy los pequeños agricultores, con apoyo de INDAP han logrado avanzar, diversificar la producción y desarrollar sabores inocuos, sanos que distinguen a la Patagonia y sus productos”, explicó Víctor Vargas, director regional de INDAP.
En los noventa popular era la frase: “trae fruta del norte” a todos quienes viajaban, casi un sello que distinguía a la región austral, pero que en el fondo reflejaba las precarias condiciones de la agricultura y la poca oferta de productos de buena calidad que llegaban a la zona. En la actualidad se produce acelga, ají verde, betarraga, broccoli, ciboulette, rabanitos, tomate, zapallo italiano, pimiento, escarola… y tantos otros nombres impensados en el pasado.
“Quizás no está lejano el día que nos digan en cada viaje al norte: hey, no olvides traer verduras de Magallanes”, dijo Vargas.

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Estrella Pérez Colivoro sostiene orgullosa el choclo de su maizal. Un producto escaso y que llega principalmente congelado de Argentina y otras regiones del país. En la zona se consumen anualmente 12 mil toneladas de productos hortofrutícolas, de los cuales casi un 20% corresponde a producción local.

 

 

 

 

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Margot Ruiz, cultivó las plantas en altura -amarradas con cáñamos a una base y no a ras de suelo como es lo normal-, sin agroquímicos y con agua de napas subterráneas.

 

Written by: Crónica Austral

Un espacio para narrar y contar las historias de la Patagonia, a través de la investigación periodística y la recuperación del relato como instrumento de seducción en el fomento de la lectura. Todos los textos pueden ser utilizados siempre que se cite la fuente.

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