perros ovejeros 

Apoyado por Servicio de Asistencia Técnica (SAT) de INDAP

El buen trato de los canes y el bienestar de ovinos y bovinos aumentan la productividad  y mejoran el negocio, asegura instructor argentino

Apoyado por Servicio de Asistencia Técnica (SAT) de INDAP

Experto enseña técnicas para adiestrar perros ovejeros en Tierra del Fuego

Gonzalo Sánchez -experto adiestrador- lanza un silbido corto y agudo y su perra “Queen” se detiene; dos pitidos breves y rápidos y avanza, un tercero y ya tiene trotando al rebaño hacia la manga.

La escena corresponde a una clase magistral para mejorar técnicas de instrucción en el manejo animal y la siguen atenta una decena de ganaderos de Tierra del Fuego, cada uno con su perro.  

“En la Patagonia hay perros muy buenos, pero lo que nos está faltando es técnica de adiestramiento.  Estamos acostumbrados a nosotros hacer el trabajo y que el animal nos ayude”, advirtió Sánchez.

No obstante, la idea –asegura- es invertir el proceso: “el perro tiene la capacidad de poder hacer el trabajo y nosotros si se le complica ayudarlo. Es al revés”, indicó.

Gonzalo Sánchez, adiestrador de perros argentino durante dos días enseñó técnicas de adiestramiento a ganaderos fueguinos. 

Gonzalo Sánchez, oriundo de la provincia de Santa Cruz, Argentina, lleva más de tres décadas entrenando perros ovejeros, pero en los últimos años y tras varias capacitaciones en Inglaterra y España su percepción cambió, ahora se trata de establecer comandos de interacción y cada productor debe ser capaz de establecer esa relación.

“Si yo me peleo con mi perro se rompe la relación, entonces, somos compañeros de trabajo y como tal nos tenemos que respetar y cuidar. La idea es tener un buen trato animal.  Yo tengo que apoyar a mi compañero, pero con respeto y esperar lo mismo de él”, precisó a los asistentes.

Lo recomendable es comenzar la instrucción a partir de los tres meses, despertando el instinto de los cachorros y a cada acción realizada colocarle un nombre que el perro identifique: derecha, izquierda, que se eche, que retroceda a buscar ovejas, etc.

“Necesitamos un perro que trabaje con mis animales, y dejar claro que no son de él y que no puede hacer lo que quiera. Cada uno tiene que adiestrar a su perro y que les sirva para hacer más fácil su trabajo”, aseguró.

Un ovejero puede tener muchos perros de trabajo en su vida y dicen que son capaces de recordarlos a todos. Entre hombre y animal se forma una relación estrecha mientras recorren los campos arreando a miles de ovejas. 

El ganadero usuario de INDAP, Eligio Ojeda, es uno de ellos.  “Si bien, tengo harta experiencia, siempre hay cosas que mejorar y precisar. Me gustó mucho la capacitación y creo que varios acá aprendieron. Es bueno que nos ayuden en estos temas”, aseguró Ojeda.

Por su parte, Raúl Lira, ingeniero agrónomo de INIA y coordinador  del Servicio de Asistencia Técnica (SAT) de INDAP, explicó que la capacitación de dos días consideró aspectos teóricos y prácticos y fue solicitada por los propios ganaderos, con el objetivo de mejorar la producción.

Este programa financiado gracias a los aportes del convenio suscrito entre INDAP y el Gobierno Regional de Magallanes ha permitido dar saltos cualitativos en distintas áreas ganaderas y hortícolas de la zona austral.

Eligio Ojeda a la izquierda, y a la derecha Raúl Lira, en un diálogo al momento de compartir un mate al final de la jornada de capacitación.

Ganaderos llegaron con sus perros hasta la Estancia Oro Fueguino para seguir el curso apoyado por INDAP y el Gobierno Regional de Magallanes.